Baby I promise... I promise...


Cuántos, cuántos y cuantísimos de nosotros hemos escrito esa magnífica lista inventada por Hollywood, aquélla en la q nos proponemos abandonar los vicios (o eso o potenciar algunos otros, q todo en esta vida tiene cabida), numerándolos del uno al dosmildiez, avergonzándonos por no llevar una vida más diga, más estupenda, más equilibrada, menos consumista y mas políticamente correcta…

Cuántos, cuantísimos de nosotros hemos jurado antes Dios y ante la mula del Belén abandonar el tabaco, el alcohol y saludar con la mano bien abierta al Gimnasio. Decidme, cuántas cuantísimas listas se han escrito comiendo pasteles jurando una despedida y un entierro dignos?

Cuántas veces hemos prometido y hemos metido, ja!, decidme cuántos de nosotros hemos olvidado aquella lista, guardadita en el cajón de la ropa interior donde se guardan las cosas verdaderamente importantes junto con los calcetines con la puntera rota q hemos jurado no volver a ponernos, pero q guardamos, no por cariño, ni porq sean calientes, tened en cuenta q tienen agujeros y por ahí entra el aire… Pero instintivamente los guardamos, por si acaso, porq no nos gusta desprenderos del pasado eh… asiq por lo visto de ahí nacen las abuelitas q infestan la casa con figuritas de cristal q nadie sabe de dónde salen, y también por lo visto de ahí creamos Diógenes a pico y manta y luego le examos la culpa al Corte Inglés y al consumismo.

Yo he prometido dejar los vicios, abrazar al zen y a las verduras, he prometido aprender a cocinar, a no dejar los platos sucios en el fregadero pensando que papa Noel me los fregará por las mañanas, he prometido barrer más a menudo, he prometido comprar sábanas nuevas, he prometido enmarcar las fotos y ordenar apuntes.

Yo he prometido no perder mi tiempo en internet, he prometido escribir más, leer más y cotillear menos. He prometido estudiar un mes antes, me he prometido organizarme como Dios y mi Madre mandan, he prometido utilizar menos colores en los apuntes, he prometido no aprendérmelos de memoria e intentar de una vez por todas entenderlos. Me he prometido a mi misma y a mi sombra si hacía falta levantarme todos los días a las siete de la mañana, y no comprar más fotocopias.

He prometido no gritar, no encorvarme al andar, no llevar agujeros en las zapatillas ni manchas en los pantalones, he prometido no gastarme el dinero en vestidos que no me pongo ni en maquillaje q accidentalmente acaba en el suelo.

He prometido salir menos, y pensar más. He prometido abandonar bares y darles un par de respiros a mi cartera y a los camareros de los q prometí no volver a aceptar ningún otro xupito. Me he prometido menos resacas, menos vómitos, menos ligues. He prometido menos fiestas, menos madrugadas en las calles. Me he prometido a mí y mis futuros hijos menos meadas en los contenedores, menos peleas, menos caxis, menos cerveza. He prometido más sexo seguro y con más amor y conociendo su nombre, he prometido no volver a mirar por las mirillas ni a colocar vasos en las paredes para hacer del eco un nuevo idioma entendible.

He prometido llamar más a mi casa y decir menos que estudio cuando verdaderamente no lo hago, he prometido que no se me volvería a pasar la factura del móvil, que no me volverían a llamar de la facultad porq no entregué papeles a tiempo. He prometido no volver a embaucar al empollón de clase con mis armas de mujer, he prometido serme fiel a mí y a mi doctrina filosófica, he prometido no volver a entrar en una Iglesia y no volver a hacer nada que no me saliera del alma hacer.

He prometido no volver a falsificar la firma de mi madre y volver a ser una persona legal.

He prometido y me he prometido hasta ahora dosmildiez largas listas que nunca he cumplido, no por lo menos de manera constante o completa.

Me he prometido dosmildiez largas absurdeces, algunas cumplidas y unas dosmilonce olvidadas…

Me he prometido tantas cosas, q hasta ahora no me había dado cuenta que lo que estaba haciendo era lo q mas me gusta... vivir mi vida!

Feliz mi 23 cumpleaños.

Ava, te quiero.

1 comentarios:

Vitore 27 de diciembre de 2009, 9:23  

Cuando uno tiene abandonado su blog a la deriva de un mar cibernético, se sorprende de la visita tan inesperada como gratificante de una perosona como tú y acaba pensando que quizás y solo quizás merezca la pena seguir navegando con algún rumbo lógico. Muy viva tu entrada. Se nota que estás viviendo tu propia vida. Gracias por visitarme.

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I know that spitting is a bad habit, but i can't help the taste...

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Que yo soy de leer cosas raras, y de escribir cosas aun peores...


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